viernes, 19 de mayo de 2017

Santiago tiene barrios con sobrenombres

“raros” que provocan risas y hasta asombro

 • Por Ramón Lora

Santiago de Los Caballeros, República Dominicana.- Esta ciudad cibaeña, ubicada a 165 kilómetros de  Santo Domingo, capital de la República Dominicana, tiene una historia amena e interesante, cargada de grandes atractivos sociales y culturales, una enorme economía pujante y un sostenido desarrollo político.

En otras palabras, es una urbe moderna, organizada, bonita, agradable, politizada  y tiene muchas cosas que a los propios santiagueros pasan desapercibidas, pero no dejan de ser curiosas y llamativas.

A ese tenor, tiene más de 700 barrios y urbanizaciones, con enormes tradiciones y costumbres, que se desplazan de décadas en décadas y son muy propias de sus moradores.

Y una de ellas son los sobrenombres que han recibido algunos de sus barrios y de sus calles, muy populares por cierto, los cuales, en algún momento, pueden causar risas, doble sentido y hasta asombro.

Así, por ejemplo, encontramos barrios con los nombres de “Villa Brinquito”, ubicado en la zona sur. Este nombre proviene porque sus moradores tenían que “brincar” de sitio en sitio debido a la abundancia de materias fecales.

Lo mismo ocurre con ”Villa M”, también de la parte sur, cuyos moradores le adjudicaron por la gran cantidad de desperdicios del mismo género que existían en el lugar.

Asimismo, tenemos a “Quijá Quieta”, ubicado cerca de Marilópez. Tiene su origen en las limitaciones socio-económicas que enfrentaron sus moradores en una época del siglo pasado.

Tampoco podemos dejar a “Suelo Duro”, sector que comienza donde termina el Puente Viejo, del lado de Bella Vista; donde los lugareños tenían inconvenientes para realizar excavaciones debido a la dureza de su corteza terrestre.

Que podemos decir de “Nueva York Chiquito”, situado en una de las márgenes de la avenida de Circunvalación  en el sector Nibaje, que colinda con la ribera del río Yaque, pues, recibió ese nombre porque en el área no falta nada, hay de todo un poco, según sus habitantes.

 ¡Ah!... No se puede excluir a “Culo Prieto”, ubicado en la parte baja del Ensanche Bermúdez, frente a Hoyo de Lima Industrial. Se dice que sus pobladores eran de piel muy morena y de ahí su nombre.

Y aunque suene un poco estridente, más para abajo está “El Alto del Toto”, bautizado así por una ex gobernadora de Santiago, porque justamente está en una pequeña colina detrás del vertedero de Rafey, cerca del barrio Cienfuegos.

Cerca de ahí está el “Fondo de la Botella”, llamado así porque está ubicado en lo profundo del barrio Cienfuegos.

Luego, después del Cementerio del Ingenio, está La Emboscada. Recibió este calificativo por la forma de su entrada. Y cerca de ahí, está “La Cacata”, llamada así por la abundancia de estos reptiles.

También tenemos hoyos famosos y muy conocidos. Entre ellos. Los Hoyos de Bartola, de Julia, de Gurabito y del Caballo. Sus nombres están relacionados con nombres de sus primeros pobladores.

Es preciso recordar también el barrio “El Maco”, situado en la Avenida Central, hoy 27 de Febrero, en las proximidades del hospital José María Cabral y Báez. Y, posteriormente, “La Chiva”, en la Junta de los Dos Caminos, donde había muchos criaderos de chivos.

Santiago tiene una calle muy conocida con un sobrenombre muy recordado. Se trata de la calle de “Los Cuernos”, que divide los edificios del Palacio de Justicia nuevo y de la Jurisdicción Inmobiliaria, en el Ensanche Román Primero. Se atribuye su calificativo a que muchas parejas visitaban el lugar en horas de la noche con fines de “actividades eróticas”.

Debemos recordar también la calle “La Chancleta”, de Los Pepines. Su nombre obedece a la gran cantidad de zapateros que habían en la vía.

Bueno y como hemos visto, estos son pequeños detalles de nuestro Santiago que a veces pasan desapercibidos, pero son muy propios de los santiagueros.

¡Que le parece !...




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